La telefonía móvil es parte importante de nuestra vida cotidiana como lo eran los televisores hace treinta años y las radios sesenta años atrás. No vamos a ningún lado sin nuestro teléfono móvil. Los usamos para comprar en línea, para conectarnos con los amigos, para consultar la agenda informativa, para saber el tiempo que va a hacer, para jugar, para disfrutar de nuestro ocio…

Los potenciales clientes de las marcas están disponibles en línea en sus teléfonos móviles y publicitarse para ganar visibilidad y generar opciones de compra instantáneas son parte de la nueva frontera del comercio electrónico que las corporaciones deben conquistar.

Si los anuncios para dispositivos móviles tardaron en crear y rentabilizar sus ecosistemas de ventas, ahora los cambios de los formatos, la generación increíblemente rápida y flexible de las campañas para móviles demuestran que este tipo de marketing es efectivo, es rentable, y, lo mejor, ha sido aceptado por el público. Los gurús del marketing en móviles aventuran un futuro muy esperanzador para el sector y consideran que la publicidad en la telefonía podrá ser incluso más importante que el que tuvo en su día la irrupción de Internet para la prensa.

Ahora los anuncios para móviles han dejado de ser intrusivos. Ahora, con la tecnología GPS, los anuncios pueden ser extraordinariamente relevantes para los usuarios porque ofrecen consejos de consumo de productos o servicios ultralocalizados.

Te lo puedes imaginar, ofertas de anuncios de cupones de descuento de restaurantes que están a 30 segundos de distancia de donde te encuentres. Anuncios que se visualizan, por supuesto, quince minutos antes de tu hora habitual del almuerzo. Se trata de una publicidad no sólo dirigida, sino que parece proceder de un francotirador que observa tus movimientos.

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Códigos QR

Una diferencia sustancial de la publicidad en móviles es que ofrece la posibilidad de comprar en línea de manera instantánea.

Una fórmula muy ventajosa para captar el interés y la fidelidad de las marcas es la combinación de la publicidad en los móviles con el uso de códigos QR. El usuario interactua con el código QR de una tienda o el que aparece en una revista para beneficiarse de descuentos sobre determinados productos o, por supuesto, para comprar directamente el producto. Esa interacción genera un registro de actividad que la aplicación de marketing de campaña de la marca retiene.

Ni que decir tiene que con la lectura de los históricos de esos registros móviles de nuestras actividades, las marcas podrán saber en todo momento qué nos gusta y en qué no gastaríamos nuestro dinero. Tanto da si esa interacción la realizamos en los pasillos del supermercado, ante la fachada de una sala de cine, en un centro comercial, en una librería, en una tienda de música o en un concesionario de automóviles.

Los códigos QR generan, además, una serie de acciones en cadena que eran totalmente desconocidas para la publicidad tradicional. Esto es, que el usuario tiene la sensación de que es él que elige lo que quiere, que tiene el mando; a las marcas les permite seleccionar clientes de manera segmentada y por intereses y, por último, los códigos QR son un método fácil, sin complicaciones, para actualizar o localizar la información comercial que resulta de valor para el público.

Para las marcas, las campañas publicitarias en los móviles les permiten conocer también en tiempo real los retornos económicos de las inversiones en marketing. Imagínate poder saber ya mismo cuantas personas se van a tomar una cerveza con descuento en determinada cervecería y, como resultado, qué margen de beneficios podemos considerar para las horas siguientes. Y hasta cuantos barriles de cerveza habrá que reponer como consecuencia.

En países como Japón, en el que el público reconoce al móvil como parte de su día a día y hasta de su identidad, comienzan a ser pocos los anuncios publicitarios en televisión que no proponen promociones en teléfonos móviles. En marketing online, hay un mantra que se repite hasta la saciedad, aquello de que ‘el contenido es el rey’, en esta nueva publicidad en línea, el teléfono móvil es el rey. El sector publicitario tendrá que adaptarse sí o sí a las condiciones de este nuevo ecosistema. Si no, se quedará en el camino.